La nueva normativa restringe el acceso a los estadios de fútbol a personas involucradas en actos de violencia o que alteren el orden público en el contexto de los eventos deportivos. Esto abarca desde hechos previos hasta posteriores a los partidos, incluyendo entrenamientos, concentraciones y traslados de grupos de hinchas.
Quedan comprendidos en la medida quienes hayan cometido daños contra personas o bienes, o que hayan entorpecido el desarrollo normal de los encuentros deportivos. También se sancionan conductas que afecten la seguridad urbana, la circulación vehicular, o que se manifiesten en las inmediaciones y vías públicas durante partidos.
Además, la disposición impone sanciones para quienes generen situaciones de riesgo usando servicios de transporte no autorizados, o durante los traslados hacia y desde los estadios. La actualización incluye a personas imputadas, procesadas o condenadas por delitos relacionados con estupefacientes si estos se vinculan a eventos futbolísticos.
Se mantiene vigente la prohibición de ingreso para quienes tengan restricciones judiciales o administrativas, como aquellos con deudas alimentarias registradas, mientras persista la causa que motivó la restricción. Con estas acciones, las autoridades buscan reforzar la prevención y ofrecer un ambiente más seguro para los espectadores y participantes de los espectáculos futbolísticos.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad reforzó controles en accesos, autopistas y eventos masivos, supervisando miles de vehículos y retirando a cientos por infracciones detectadas. También implementó operativos en barrios específicos y en transporte público urbano, estrategias que contribuyeron a la reducción de delitos graves en el último año.
