River atraviesa un momento complicado desde lo deportivo, y su presidente, Stefano Di Carlo, expresó en conferencia de prensa su visión sobre las medidas tomadas para revertir la situación. Ante la crisis, el club apostó por una renovación profunda del plantel, con una apuesta fuerte en el mercado de pases que busca combinar jerarquía y juventud para recuperar el nivel futbolístico.
Di Carlo reconoció que el equipo enfrenta un deterioro que no comenzó recientemente, sino que es resultado de un declive prolongado. Explicó que, tras la definición del campeonato, el club debió elegir entre mantener un proceso gradual o intervenir rápidamente. Eligieron la segunda opción, con un «mercado de pases fuerte» que implicó realizar en poco tiempo tres ventanas de contrataciones con el objetivo de acelerar la reconstrucción del equipo y ensamblar las incorporaciones con juveniles.
El presidente también habló sobre el estado de las finanzas del club, destacando el esfuerzo de los últimos años para consolidar una economía sólida que sostiene las inversiones actuales. Aseguró que esta fortaleza económica permite a River mantener una política de fichajes ambiciosa a pesar de los malos resultados recientes.
Además, Di Carlo abordó la continuidad del entrenador Eduardo Coudet y la delicada situación de los jugadores «borrados», aquellos que no forman parte regular del equipo. Recalcó que las decisiones se toman pensando en la construcción a largo plazo y para recuperar la identidad futbolística que la dirigencia considera esencial. En relación con la dirigencia y arbitraje, mencionó la búsqueda de mejores condiciones y mayor transparencia para el club y el fútbol argentino.