Thiago Tirante protagonizó una de las mayores sorpresas en el circuito ATP al vencer a Novak Djokovic por 2-6, 6-4 y 6-4, logrando así su triunfo más destacado y avanzando a la tercera ronda del Masters 1000 de Cincinnati. El argentino, ubicado en el puesto 50 del ranking mundial, tardó casi tres horas en imponerse sobre el serbio, cuya experiencia parecía dominar el inicio del encuentro.

El partido comenzó bajo el control de Djokovic, quien rápidamente rompió el saque de Tirante en el sexto game y se llevó el primer set con un claro 6-2. Sin embargo, en el segundo set, el físico comenzó a pesar sobre Djokovic, afectado por las altas temperaturas y la humedad de la sede estadounidense. Tras recibir atención médica y mostrar signos de cansancio, el serbio perdió algo de precisión, lo que el argentino aprovechó para nivelar el encuentro tras un 6-4.

En el set decisivo, Tirante mantuvo la concentración a pesar de la presión y consiguió la ruptura clave cuando el marcador estaba empatado 4-4. Luego sostuvo su servicio para cerrar el partido con un 6-4 definitivo, sellando lo que él mismo calificó como un momento muy especial y único en su carrera.

Las estadísticas del partido fueron contundentes para el jugador sudamericano: firmó 13 aces, 40 tiros ganadores y logró un 88% de puntos ganados con su primer saque, alcanzando velocidades sorprendentes en sus servicios de hasta 240 kilómetros por hora. Tirante reconoció también lo difícil que fue controlar los nervios ante una leyenda del tenis mundial.

Este resultado tiene un valor simbólico para el tenis argentino, ya que puso fin a una racha imbatible de Djokovic contra jugadores nacionales, que duraba desde 2016, cuando la última derrota había sido contra Juan Martín del Potro en los Juegos Olímpicos de Río. Ahora, Tirante se medirá en la tercera ronda con el español Martín Landaluce, un joven de 20 años que ocupa el puesto 67 del ranking y que viene de eliminar al italiano Matteo Arnaldi.