Durante la Jornada Mi Pentecostés se compartieron tres enseñanzas que invitan a fortalecer la conexión espiritual y atraer la guía del Espíritu Santo. La primera consiste en elegir la Voluntad de Dios por encima de otras influencias que afectan nuestro ánimo y decisiones cotidianas, lo que genera bienestar tanto espiritual como emocional.
Además, se enfatizó la importancia de la honestidad, no solo con Dios, sino también con uno mismo y con los demás. Mantener un carácter íntegro ayuda a resistir las tentaciones o circunstancias que podrían alejar a la persona de su fe y propósito divino.
Finalmente, se destacó la urgencia de no postergar la búsqueda sincera de Dios. La vida se construye a partir de decisiones, pero entregarse plenamente a Dios debe ser una prioridad que no puede esperar, ya que Él responde a quienes actúan con sinceridad en el presente.
Estas enseñanzas se articularon con una referencia bíblica de 2 Corintios 6:2 que invita a comprender que el momento para acercarse a la salvación es ahora, sin dilación. La jornada busca motivar a quienes participan a tomar un compromiso real y permanente con Dios para experimentar el poder transformador del Espíritu Santo.