La decisión del gobierno argentino de flexibilizar el régimen de practicaje en el río Uruguay y el río de la Plata ha empezado a generar un conflicto diplomático y comercial con Uruguay. Este cambio busca reducir los costos operativos para los barcos que ingresan a puertos argentinos y así aumentar la competitividad frente a los puertos uruguayos vecinos.
El practicaje es una actividad fundamental en estas vías fluviales. Los prácticos, especialistas que suben a bordo de las embarcaciones para asesorar en maniobras, garantizan la navegación segura, en especial en un entorno complejo como el del río de la Plata, donde existen bajos fondos, escasa profundidad y numerosos restos de naufragios. Su intervención es obligatoria debido a estos riesgos.
Según informó la Corporación de Prácticos del Río Uruguay, Río de la Plata y Litoral Marítimo Oceánico, la medida tomada unilateralmente por Argentina podría afectar gravemente la seguridad marítima, generar asimetrías regulatorias y dañar el comercio exterior uruguayo. Además, advirtieron que los accesos a puertos argentinos y uruguayos están interconectados, por lo que cualquier cambio desaforado en un margen del río impacta en el otro.
Este organismo recordó que la alteración unilateral de la normativa contradice el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, firmado en 1973 para evitar estos conflictos en aguas compartidas. La cuestión fue formalmente planteada por la corporación en una carta enviada a la delegación uruguaya en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), instancia binacional que regula aspectos de navegación en la región.
En paralelo, en Uruguay se generó malestar a raíz de los recientes aumentos en las tarifas del practicaje. El Centro de Navegación (Cennave), que agrupa a empresas navieras del país, cuestionó un incremento inicialmente solicitado por los prácticos de hasta un 17%, que finalmente fue ajustado al 10% por decisión estatal. Esta situación muestra un dilema común en la región: costos operativos elevados frente a la necesidad de garantizar la seguridad y eficiencia en la navegación.
Expertos en la materia, como el académico Leonardo Veiga de la Universidad de Montevideo, han subrayado que Argentina parte de un diagnóstico sobre la alta carga económica del régimen actual pero advierten que desregular sin coordinación binacional puede generar desequilibrios y riesgos que afectan a ambos países. El régimen del practicaje en estas vías fluviales es una pieza clave para el comercio exterior y la seguridad marítima de la región.