Brasil reforzó su posición como referente mundial en genética bovina para regiones tropicales, impulsando un aumento sostenido en sus exportaciones durante los primeros meses de 2026. La demanda internacional creció en países de América Latina, África y Asia, atraídos por razas adaptadas a climas cálidos y sistemas extensivos de producción.

El incremento más significativo se dio en la exportación de semen bovino, que prácticamente duplicó su volumen en comparación con igual periodo del año anterior. Este avance es el reflejo de décadas de trabajo conjunto entre criadores, asociaciones, centros de inseminación y el apoyo institucional del Ministerio de Agricultura y Ganadería, además de la coordinación con entidades como la Asociación Brasileña de Inseminación Artificial (ASBIA).

Entre las razas destacadas, el cebú domina el mercado tropical por sus características de rusticidad, resistencia a parásitos y eficiencia en la producción de carne y leche.

En el sector lácteo, la raza Gir representa cerca de la mitad de las exportaciones brasileñas, valorada por su alta productividad en pasturas y adaptabilidad al calor. Además, la genética Girolando, que cruza el Holstein con el Gir, continúa ganando terreno por combinar excelentes niveles de producción con resistencia climática.

Respecto a la ganadería de carne, la raza Nelore lidera con más del 65% del volumen exportado. La mejora genética de esta raza ha sido crucial para que Brasil se posicione como un actor clave en la producción mundial de carne bovina.

Entre los principales mercados receptores figuran países vecinos como Colombia, Paraguay y Bolivia, que valoran la genética brasileña para aumentar la productividad en sus sistemas ganaderos.

Finalmente, la expansión de la exportación no solo responde al aumento global del consumo de proteínas animales, sino también a la búsqueda de sistemas de producción que ofrezcan mayor eficiencia y sostenibilidad en diferentes ambientes climáticos.