Las ventas en supermercados de la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron durante el primer trimestre de 2026, poniendo fin a una racha de cuatro trimestres consecutivos de crecimiento en 2025. El descenso fue del 0,8% respecto al mismo período del año anterior, con marzo como el mes de mayor caída.

Los autoservicios mayoristas enfrentaron un panorama aún más crítico: sus ventas a consumidores finales registraron una baja del 21,2%, marcando nueve trimestres consecutivos de caída y un nuevo mínimo histórico en consumo. Además, desde septiembre de 2025, estos locales operan con un 21,5% menos de superficie destinada a ventas.

Dentro del sector supermercado, el consumo mostró un comportamiento desigual según los productos. Por ejemplo, aumentaron las ventas de carnes, lácteos, frutas, verduras y panadería, mientras que cayeron las de bebidas, almacén y rotisería. Otros rubros también exhibieron retrocesos: electrodomésticos, indumentaria y artículos de limpieza y perfumería. El ticket promedio por operación fue de 22.824 pesos, aunque con una reducción en la cantidad de sucursales y superficie comercial.

En contraste, los shoppings comerciales mantuvieron cierta estabilidad, con un leve crecimiento del 0,2% en ventas a precios constantes. Entre los sectores más dinámicos destacaron ropa deportiva, amoblamiento y perfumería, mientras que jugueterías, electrodomésticos, patios de comidas, librerías y esparcimiento sufrieron caídas importantes. La indumentaria sigue siendo el rubro principal en facturación, representando un 41% del total.