El sistema de subsidios que sostiene la Tarifa Social para viajes en colectivos y trenes con la Tarjeta SUBE experimentó un cambio en su forma de financiamiento. Aunque el descuento del 55% para los usuarios se mantiene sin alteraciones, el Estado nacional ya no ajustará automáticamente el monto de su aporte ante futuros aumentos tarifarios decretados por provincias o municipios.

Hasta el 30 de junio, el subsidio estatal se calculaba sobre la tarifa vigente en cada jurisdicción, lo que implicaba que cualquier incremento tarifario se trasladaba íntegramente al subsidio nacional. Con la nueva resolución oficializada por la Secretaría de Transporte, el aporte estatal se limita al valor basado en las tarifas de referencia vigentes en esa fecha, fecha que permanecerá sin modificaciones hasta una futura actualización oficial.

Este cambio significa que si una provincia o municipio decide subir el precio del boleto, deberá absorber la diferencia para que los usuarios continúen gozando del mismo descuento efectivo. De lo contrario, el descuento se reducirá en la misma proporción del aumento no compensado por la Nación.

En este contexto, el primero de julio entraron en vigencia nuevas tarifas en las líneas de colectivos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, con incrementos del 4,3% y 4,1%, respectivamente. Estas actualizaciones se calcularon según un mecanismo que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes previo más dos puntos porcentuales.

Los valores ajustados para las líneas de la Ciudad de Buenos Aires varían desde aproximadamente $822 por viajes cortos hasta más de $1.000 en recorridos más largos bajo la tarifa SUBE registrada, mientras que la Tarifa Social ofrece valores considerablemente menores, garantizando el beneficio del subsidio.

En la provincia de Buenos Aires, las tarifas también registran aumentos en todos los tramos, alcanzando su precio máximo en viajes superiores a 27 kilómetros. Estos ajustes, que afectaron tanto a usuarios con SUBE registrada como sin registrar y beneficiarios de la Tarifa Social, reflejan la aplicación del nuevo esquema de actualización tarifaria.

Por otro lado, las líneas nacionales de colectivos mantienen sus tarifas vigentes desde mediados de junio, sin cambios en la estructura de precios ni en los descuentos aplicados con la Tarifa Social y la Tarjeta SUBE.

Este cambio en el financiamiento estatal marca un nuevo escenario para el subsidio del transporte público, donde las jurisdicciones locales deberán asumir un rol más activo en la financiación para sostener los descuentos a los usuarios de la Tarifa Social cuando apliquen futuras subas.