El acceso al Circuito Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú fue cerrado de manera preventiva debido a la crecida sostenida del río Iguazú, originada por las intensas precipitaciones que afectaron a la región en los últimos días. Esta decisión se tomó como medida de seguridad para proteger a los visitantes, el personal y la infraestructura del parque.

La Administración de Parques Nacionales y la concesionaria encargada, Iguazú Argentina S. A., mantienen una evaluación técnica constante sobre el estado de las pasarelas y las condiciones operativas del recorrido. La revisión prevista se realizará próximamente para determinar si el cierre podrá levantarse o si deberá prolongarse hasta garantizar la seguridad total.

Aunque el circuito de la Garganta del Diablo permanece cerrado, los visitantes aún pueden recorrer los circuitos Superior e Inferior, donde se puede apreciar el aumento del volumen y la fuerza de las Cataratas, un fenómeno que suele producirse durante la temporada invernal debido a las lluvias en la cuenca del río, que abarca tanto Misiones como la zona alta brasileña.

El cierre obedece a protocolos de prevención que se activan ante crecidas significativas del río que podrían poner en riesgo la integridad de las pasarelas y las instalaciones turísticas. Estas medidas buscan minimizar riesgos frente a la fuerza del agua en este tramo emblemático del parque.

Este tipo de eventos genera dos dinámicas contrapuestas en el turismo local: por un lado, limitan temporalmente el acceso a sectores sensibles, pero por otro, realzan un espectáculo natural extraordinario que atrae a visitantes nacionales y extranjeros, especialmente durante el invierno.

La evolución hidrológica del río Iguazú será monitoreada de cerca por las autoridades para tomar decisiones que prioricen tanto la seguridad como la experiencia turística en el parque.