Tras una racha de tres semanas consecutivas de aumento, el dólar oficial registró una baja y cerró por debajo de los $1.500 en el mercado mayorista, donde cayó un 0,3 %, cerrando en $1.488 para la venta. Esta caída ubicó al tipo de cambio 22,1 % por debajo del techo de la banda cambiaria, la mayor distancia observada en los últimos días de operaciones.
En el Banco Nación, la divisa se ofreció a $1.510 para la venta y $1.460 para la compra, mientras que el promedio de cotización en el sistema financiero se ubicó en $1.513,22. Por su parte, las distintas cotizaciones del mercado financiero mostraron movimientos mixtos, con el dólar MEP en $1.529,66, el Contado con Liquidación (CCL) en $1.582,67 y el dólar blue en $1.510.
Los contratos de dólar futuro para posiciones en 2026 también reflejaron leves bajas, con descensos de hasta 0,3 %. A pesar del retroceso momentáneo, el mercado revisó al alza las proyecciones para la evolución del tipo de cambio durante el segundo semestre, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que proyecta valores crecientes desde $1.482 en julio hasta $1.673 en diciembre.
Este ajuste en las expectativas se vincula a factores estacionales y económicos como una menor liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, el incremento en las importaciones de energía, la demanda adicional asociada al pago de aguinaldos y vacaciones de invierno, y la búsqueda de cobertura cambiaria ante la incertidumbre electoral. Además, expertos señalan que el tipo de cambio necesita ajustar su valor debido al atraso acumulado frente a la inflación, tras meses de relativa estabilidad.
En simultáneo, el Ministerio de Economía presentó un plan financiero orientado a asegurar el pago de vencimientos de deuda en 2026 y parte de 2027. Esta estrategia busca fortalecer la confianza de los inversores, garantizar el acceso a financiamiento en moneda extranjera y reducir la dependencia de endeudamiento externo mediante emisiones en mercado local y créditos multilaterales.