En la apertura de la tercera semana de mayo, el dólar oficial se ubicó en $1.370 para la compra y $1.420 para la venta en el Banco Nación, evidenciando un comportamiento estable gracias a la estrategia del Banco Central de mantener microdevaluaciones diarias. Este esquema busca preservar la competitividad externa y brindar previsibilidad a los contribuyentes y pequeñas empresas.

Por su parte, el dólar tarjeta, que se utiliza para pagos en servicios digitales y consumos en el exterior, cotizó en $1.846, un nivel que refleja los impuestos aplicados sobre estas operaciones.

En el ámbito financiero, el dólar MEP se mantuvo en $1.425, mientras que el dólar Contado con Liquidación (CCL) alcanzó los $1.490, importes que muestran un equilibrio sólido en el mercado de capitales. La estabilidad de estas cotizaciones se atribuye a un flujo constante de divisas desde el sector exportador y a la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central, que funciona como soporte para la estabilidad cambiaria.

El riesgo país, un indicador clave para las inversiones y la percepción del riesgo soberano, abrió la sesión en 540 puntos básicos, favoreciendo un clima de inversión relativamente estable en relación con las cotizaciones del dólar.

En el mercado minorista, los principales bancos mantuvieron cotizaciones acordes al comportamiento general del mercado, con precios para la venta del dólar oficial que rondaron entre $1.415 y $1.430, según el banco. Esta uniformidad responde al control permanente ejercido por la autoridad monetaria para contener volatilidades abruptas y asegurar un escenario ordenado en la rueda cambiaria.

Este cuadro refleja la estrategia del Banco Central para administrar la liquidez y mantener firme el valor del peso frente a la demanda de dólares, en un contexto donde las tasas de interés favorecen el ahorro en moneda local y el sector exportador aporta divisas constantes.