El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que la metodología actual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Argentina está desactualizada y no refleja los cambios en los patrones de consumo de la población. Esta crítica fue parte del informe difundido tras la segunda revisión del acuerdo con el país, que habilitó un nuevo desembolso para el Gobierno. Según el organismo, la base para calcular la inflación aún utiliza datos de consumos que datan de más de 15 años atrás, lo que vuelve al índice menos representativo del gasto real de los hogares.

El FMI reclamó al Ejecutivo que avance con la actualización del IPC utilizando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2017/2018, que permitiría incorporar nuevos productos y modificar los pesos asignados a cada rubro en el cálculo. La actualización estaba prevista para inicios de 2026, pero quedó suspendida después de la salida de Marco Lavagna de la dirección del INDEC y la designación posterior de Pedro Lines, que postergó la implementación del nuevo índice.

Además de la revisión del IPC, el informe del FMI recomendó modernizar el marco institucional que regula al INDEC para fortalecer el sistema estadístico argentino. Propuso avanzar en una nueva normativa que permita mejorar la calidad de las estadísticas oficiales y ofrecer asistencia técnica para corregir las fallas detectadas. Aunque reconoció que las estadísticas argentinas son adecuadas para monitorear la economía en términos generales, advirtió que persisten limitaciones en áreas específicas como las cuentas nacionales y las estadísticas del sector externo, donde las metodologías aplicadas resultan obsoletas.

Más allá de los aspectos técnicos relacionados con las estadísticas, el FMI reiteró su respaldo a las reformas estructurales que considera necesarias para el país, destacando la urgencia de flexibilizar las restricciones cambiarias y avanzar en reformas tributarias y previsionales. Por otro lado, el organismo resaltó la desaceleración de la inflación observada en los últimos meses y mantuvo una perspectiva de crecimiento moderado para la economía argentina.