El panorama económico argentino requiere reformas profundas para alcanzar mayor competitividad, advirtió el economista y empresario Gustavo Lazzari durante la conmemoración del aniversario de una federación gremial. Subrayó que el país enfrenta simultáneamente retos complejos tanto macroeconómicos como microeconómicos, afectando directamente a las pequeñas y medianas empresas.
Para revertir esta situación, Lazzari destacó la necesidad de avanzar en tres pilares fundamentales: fortalecer las instituciones, garantizar estabilidad económica y establecer una agenda clara para la reducción de costos que permita mejorar la productividad. Según señaló, estos elementos son imprescindibles para consolidar una competitividad sustentable en el mediano y largo plazo.
Uno de los aspectos más críticos que planteó fue la carga fiscal, en particular el impuesto a los Ingresos Brutos. Describió a esta imposición como «la madre del problema» debido a su impacto negativo en las cadenas productivas, la elevada complejidad burocrática que genera y el daño que provoca en la competitividad empresarial, especialmente en el sector pyme.
Al concluir su exposición, Lazzari afirmó que la transición económica ya está en marcha y enfatizó que el éxito de las empresas dependerá de su capacidad para adaptarse, el esfuerzo constante y la resiliencia frente a un entorno cambiante y exigente.