En medio de un contexto inflacionario que continúa afectando los costos de vida, la Ciudad de Buenos Aires registró un aumento en el ingreso necesario para ser considerado parte de la clase media. Para familias propietarias de su vivienda, este monto alcanzó $2.450.044 mensuales durante mayo, superando la inflación del período.

La situación se agrava para quienes alquilan, dado que el alquiler promedio de un departamento de tres ambientes llegó a $1.140.599, según datos de Zonaprop. Esto eleva el ingreso total necesario para el mismo estrato social a cerca de $3.590.643, reflejando la pesada carga que representa el costo del alquiler en el presupuesto familiar.

El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires también estableció umbrales diferenciados por nivel socioeconómico. Mientras que para sectores acomodados el ingreso mínimo imprescindible supera los $7.840.000 mensuales, el segmento denominado «medio frágil» parte de ingresos de alrededor de $1.960.000, cifra que coincide con la Canasta Básica Total y define la línea de pobreza.

El informe detalló además los ingresos mínimos para no caer en la pobreza o indigencia según el tipo de hogar. Una pareja de jubilados propietaria requiere ingresos superiores a $1.019.614 para evitar la pobreza, mientras que dos jóvenes adultos que alquilan deben contar con un ingreso aproximado de $1.451.223. En cuanto a la indigencia, medida por la Canasta Básica Alimentaria, una familia tipo necesitó $925.314 para cubrir las necesidades alimentarias básicas en mayo.

Estos indicadores evidencian la presión continua sobre los ingresos de los hogares porteños y subrayan la importancia de adaptar los salarios y subsidios para enfrentar las variaciones y el aumento constante en los costos de vida, especialmente en un mercado donde el alquiler representa un gasto indispensable y significativo.