La reciente entrada en vigencia del tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur abrió una vía hacia la competitividad plena para la ciruela mendocina en el mercado europeo. La eliminación gradual de aranceles a lo largo de los próximos años permitirá que la fruta argentina compita en condiciones más justas frente a rivales como Chile, que ya goza de un acceso libre de impuestos en Europa.
Según Lucio Álvarez, presidente del Comité de Exportadores de Ciruela de Mendoza (CECIM), el impacto más significativo recaerá en la capacidad del producto nacional para obtener mejores precios y mayor estabilidad comercial. La reducción arancelaria comenzó reduciendo el impuesto del 10% histórico hasta un 7,8% el último mes, con descensos previstos que llevarán el arancel a cero en un plazo cercano a cinco años.
Este cambio apuntala una mejora estructural en toda la cadena de valor de la ciruela argentina. Álvarez señaló que la diferencia anterior obligaba a los productores a ajustar la oferta con precios inferiores frente a la competencia chilena, limitando la rentabilidad del sector. Ahora, la baja progresiva de los aranceles implica que esos ingresos mejorarán directamente la producción y comercialización interna.
Ante la inquietud sobre si la entrada de productos europeos podría afectar al mercado nacional, Álvarez sostuvo que la clave está en la capacidad de adaptación y tecnificación de la producción local. La competencia se traduce en la necesidad de cumplir con estándares internacionales en calidad y uso de pesticidas, y en alcanzar una eficiencia acorde a los mercados europeos y estadounidenses.
Este nuevo escenario deja claro que la prioridad está en modernizar las prácticas agroindustriales para mantener y expandir la presencia argentina, en lugar de temer la competencia extranjera. La oferta de ciruela local debe elevar su calidad desde el inicio del proceso productivo, asegurando el cumplimiento de normativas internacionales, algo imprescindible para aprovechar plenamente el tratado.
- La reducción arancelaria es gradual: comenzó en mayo con un 7,8%, con descensos anuales hasta eliminar el impuesto.
- Argentina quedó en desventaja histórica frente a Chile, que accede libremente a la UE.
- La mejora en precios beneficia directamente a productores y exportadores nacionales.
- El sector exige una mayor tecnificación y cumplimiento de estándares internacionales.
- El Estado debe acompañar la apertura para sostener y ampliar el acceso a mercados.
Este acuerdo, apoyado por el CECIM y el Clúster de la Ciruela junto con la Cancillería, busca equilibrar el juego comercial para Mendoza y darle a su ciruela un espacio más competitivo y rentable en el complejo mercado global. La mirada hacia el exterior se traduce en un compromiso con la calidad, la eficiencia y la innovación desde las raíces del sector productivo.