La situación comercial en Buenos Aires continúa mostrando signos de deterioro, con un aumento significativo en la cantidad de locales vacíos a pesar de una leve baja respecto al bimestre anterior. La tendencia indica que más comerciantes optan por dejar sus espacios en alquiler en lugar de venderlos, ante un mercado cada vez más complicado por la caída en el consumo y los altos costos operativos.
Los datos reflejan un crecimiento de más del doble en la oferta de locales en alquiler respecto a marzo-abril de 2025, mientras que la cantidad de locales en venta disminuyó notablemente. Esto sugiere que el cierre temporal o definitivo de negocios predomina, pero sin que los propietarios logren concretar ventas. En términos geográficos, las vías comerciales presentan comportamientos distintos: algunas arterias como Rivadavia, Corrientes y Avellaneda muestran una mejora ligera, mientras que peatonal Florida, Santa Fe, Pueyrredón, Córdoba y Cabildo registran un aumento en la vacancia.
Este fenómeno responde directamente a la baja del consumo minorista. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de pymes cayeron en febrero de 2026, acumulando una reducción en el primer bimestre. Los sectores más afectados son bazar y decoración, textiles para el hogar, perfumería, alimentos y bebidas, todos enfrentando una combinación de menor demanda y mayores costos que dificultan la recuperación.
Desde 2014, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) realiza relevamientos que muestran una tendencia persistente hacia el aumento de locales cerrados, vinculada a un contexto económico complejo. La inflación continua, los costos operativos elevados y la reducción del consumo forman un círculo vicioso que repercute sobre la salud del sector minorista.
Además, la problemática trasciende la capital, ya que otras ciudades como La Plata también experimentan un crecimiento considerable en la cantidad de locales sin actividad, evidenciando que la crisis comercial afecta a un rango amplio de centros urbanos.