La inflación mayorista en Argentina registró un aumento significativo en abril, marcado por un incremento del 5,2%, impulsado especialmente por la escalada en los precios del petróleo y sus derivados. Este fenómeno ha impactado directamente en sectores vinculados al crudo, el gas, productos refinados, así como en la producción de caucho, plásticos y sustancias químicas.

Según el ministro de Economía, Luis Caputo, aproximadamente el 85% de esta variación se explica por la suba de los combustibles y productos relacionados. La crisis geopolítica en Medio Oriente ha mantenido el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares, generando una presión inflacionaria en cadena que repercute dentro del mercado interno.

Además del índice de precios internos al por mayor (IPIM), otros indicadores como el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) y el índice de precios básicos del productor (IPP) también evidenciaron incrementos en abril, reflejando una tensión generalizada en los costes de producción más allá de los impuestos.

Las expectativas de mercado anticipan que la inflación seguirá siendo un desafío en los próximos meses, condicionada por factores como el alza en los precios regulados, los crecientes costos energéticos y la volatilidad internacional. El Relevamiento de Expectativas de Mercado estima que recién en agosto la inflación mensual podría caer por debajo del 2%.

Expertos atribuyen la persistencia de la inflación a elementos inerciales, el repunte del precio internacional del petróleo y la presión constante de precios regulados. Asimismo, el equilibrio delicado entre el tipo de cambio y la evolución salarial limita la capacidad de controlar la inflación sin realizar ajustes que podrían afectar nuevamente los precios internos.

En resumen, el aumento de la inflación mayorista argentina refleja la influencia directa del mercado internacional del petróleo, cuyo efecto dominó alcanza múltiples industrias y complejiza el panorama económico local. La dinámica de estas variables seguirá siendo determinante en la evolución del índice general de precios en el mediano plazo.