El mal estado de las rutas nacionales representa un riesgo latente para millones de conductores, según advirtió Fabián Catanzaro, secretario adjunto de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA). El dirigente denunció una crítica situación de abandono y falta de inversión que afecta a la casi totalidad de la red vial del país.
De acuerdo con Catanzaro, más de el 70% de las rutas nacionales se encuentran en condiciones deficientes, una realidad que se hizo evidente durante las vacaciones de verano y que se agravará en invierno, especialmente en la Patagonia y las zonas cordilleranas donde la falta de insumos para despejar nieve y hielo complica la transitabilidad. Los operarios enfrentan una escasez de herramientas básicas como cuchillas y solución salina para garantizar rutas seguras.
El deterioro responde a un abandono presupuestario sistemático y transversal, que no discrimina provincias ni regiones. El esquema vigente refleja una parálisis en el mantenimiento de los más de 43 mil kilómetros de la red vial nacional, y el sindicato advierte sobre un plan de concesiones y privatizaciones promovido por el Estado. Este busca transferir grandes tramos a empresas privadas mediante licitaciones escalonadas, aumentando la extensión concesionada de apenas 6.500 a un proyecto de 20.000 kilómetros.
El financiamiento de estas privatizaciones genera controversia. Según Catanzaro, las concesiones no se sustentan con capitales privados genuinos sino con préstamos subsidiados por el Estado, a través de organismos como el Banco de Comercio Exterior, que ofrece créditos a tasa preferencial y períodos de gracia para el pago. Los nuevos concesionarios cuentan además con garantías respaldadas por fondos públicos.
El dirigente sindical alertó que el optimismo empresarial sobre un aumento en la cantidad y calidad de obras no se verá reflejado en la realidad, dado que muchos tramos concesionados serán inviables económicamente. A futuro, también se contempla transferir la administración de corredores nacionales directamente a provincias, lo que podría profundizar los problemas ante la ausencia de un marco claro de inversión y mantenimiento.