La actividad industrial enfrenta un escenario complicado, según el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) de la Unión Industrial Argentina (UIA) correspondiente a abril. El informe revela que casi el 40% de las empresas del sector sufrieron una contracción en la producción, mientras que las ventas internas y las exportaciones también registraron disminuciones importantes.

A pesar de que el índice general mostró una leve mejora respecto al primer trimestre, esta se atribuyó principalmente a factores estacionales y no a un fortalecimiento sostenido. En la comparación interanual, la situación fue negativa, señalando un deterioro en múltiples indicadores del sector manufacturero.

Las micro y pequeñas empresas fueron las más afectadas, con casi la mitad reportando caídas en producción y más de la mitad en las ventas. En las compañías medianas y grandes, la problemática se centró mayormente en el mercado laboral, donde un 30% informó haber reducido su plantilla de personal durante el mes.

El informe destacó que la reducción del empleo en el sector industrial alcanzó uno de sus niveles más altos, con más de una quinta parte de las empresas realizando recortes de personal, además de recurrir a medidas complementarias como reducción de turnos, adelanto de vacaciones y suspensiones temporales.

Desde el punto de vista financiero, casi la mitad de las empresas enfrentó dificultades para cumplir con sus obligaciones de pago, señalando que los impuestos y las cuentas con proveedores fueron los principales focos problemáticos. Esta situación dificulta aún más la operatividad y la capacidad de inversión del sector.

Los principales desafíos que perciben las industrias son la caída sostenida de la demanda, tanto por parte del consumo interno como desde otras ramas industriales, junto con la reducción de la obra pública. Además, el aumento constante de los costos y el encarecimiento de materias primas e insumos nacionales complican la competitividad.

La UIA volvió a alertar sobre la creciente presión que ejercen los productos importados, un problema que afecta particularmente a las empresas locales y que ha sido recurrentemente planteado ante el gobierno. Las expectativas futuras del sector apuntan a un mayor cautiousismo, ya que las firmas que prevén reducir personal superan ampliamente a las que planean incorporar trabajadores.