El mercado financiero argentino atravesó un junio con movimientos contradictorios entre sus principales activos. Los bonos soberanos, especialmente los nominados en dólares, registraron subas significativas, alcanzando incrementos que llegaron hasta un máximo cercano al 11%, en un contexto de menor percepción de riesgo y mejora en la calificación crediticia del país por parte de agencias internacionales.
En contraste, las acciones locales reflejaron una dinámica más incierta. El índice Merval de ByMA terminó el mes sin cambios relevantes en pesos, aunque con una caída de alrededor del 4% al medirse en dólares, producto de la elevación del tipo de cambio. Entre las empresas más golpeadas se encontraron Comercial del Plata y YPF, mientras que algunas como BBVA Argentina lograron avances destacados.
Esta volatilidad en renta variable respondió a múltiples factores. Por un lado, el precio del dólar se incrementó aproximadamente un 5%, impactando directamente en el valor de las acciones cuando se consideran en moneda extranjera. Por otro, la inflación mensual rondó el 2,1%, manteniéndose en niveles elevados aunque con cierta desaceleración. Además, la decisión de MSCI de mantener a Argentina en el escalón más bajo dentro de sus índices generó presiones negativas en la plaza bursátil.
Frente a este escenario, las perspectivas para julio se orientan hacia la selectividad. En renta fija, los analistas recomiendan apostar por bonos en dólares con vencimientos más largos, como los Global al 2038, que ofrecen atractivos fundamentales en el contexto actual. En títulos en pesos, el foco está en plazos medios de la curva ajustada por inflación (CER).
En el segmento accionario, sectores estratégicos como el energético concentran el interés de los inversores. Empresas del rubro como YPF, Vista Energy y Pampa Energía son señaladas como oportunidades potenciales para quienes decidan mantener o iniciar posiciones, dadas sus perspectivas vinculadas a la demanda interna y al contexto internacional.