La empresa Lithium Argentina confirmó la segunda etapa de expansión de su operación en la provincia de Jujuy, en el noroeste argentino, con el objetivo de casi duplicar su producción actual de carbonato de litio grado batería. La iniciativa busca aumentar la capacidad anual de 40.000 a aproximadamente 85.000 toneladas, consolidando así a Jujuy como un centro estratégico para la extracción de este mineral clave para la movilidad eléctrica y la transición energética.

Este crecimiento fue posible tras la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), oficializada mediante una resolución del Ministerio de Economía. El plan incluye la construcción de una nueva línea de producción, ampliación de infraestructura, así como la perforación de nuevos pozos para la extracción de salmuera y la ampliación de las pozas de evaporación. Estas acciones responden a la creciente demanda global de minerales críticos para tecnologías limpias y almacenaje energético.

El proyecto Cauchari-Olaroz, que comenzó con una capacidad nominal de 40.000 toneladas en 2024, se desarrolla en conjunto con Ganfeng Lithium Group, empresa que posee casi la mitad del accionariado junto a Lithium Argentina y la minera estatal jujeña JEMSE. La utilización de tecnologías avanzadas como la Extracción Directa de Litio (DLE) permite combinar eficiencia productiva con un manejo responsable del agua y la protección del ecosistema local, además de mantener relaciones estrechas con comunidades originarias y actores internacionales del sector.

En términos financieros, Lithium Argentina reportó resultados sólidos que respaldan esta expansión: ingresos superiores a US$168 millones, una utilidad neta cercana a US$49 millones y un EBITDA ajustado que superó los US$106 millones durante el primer trimestre del año. La compañía también destacó un precio promedio de venta que supera los US$16.800 por tonelada de carbonato, con costos operativos controlados cerca de US$5.400 por tonelada.

Con esta ampliación, la provincia de Jujuy refuerza su papel como uno de los principales polos de producción de litio en Argentina, contribuyendo significativamente a la cadena global de suministro de minerales estratégicos para la nueva economía energética.