El esperado repunte económico en Mendoza no se ha materializado para las pequeñas y medianas empresas, sector fundamental para el empleo local. La disminución del consumo, combinada con un incremento constante en los costos y una carga impositiva significativa, genera un escenario de incertidumbre y dificultades financieras.
Juan Viciana, presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), destacó que el aumento en el precio de insumos y los problemas en la logística global, vinculados a la crisis energética mundial, impactaron negativamente en toda la cadena productiva y comercial. Además, subrayó que las tasas de interés elevadas incrementan los costos financieros, lo que frena la inversión y la expansión empresarial.
Muchas pymes se ven forzadas a reducir sus márgenes de ganancia para mantener la actividad y la clientela. Este sacrificio afecta la rentabilidad y la viabilidad a mediano plazo. Según Viciana, sectores como la vitivinicultura sufren pérdidas significativas; tras la cosecha, gran parte de los trabajadores del sector quedan sin ingresos inmediatos, lo que profundiza la crisis social vinculada a la actividad.
Ante esta situación compleja, la UCIM realiza gestiones con organismos nacionales y provinciales para buscar medidas que alivien la presión sobre las empresas. La intención es preservar la salud financiera de las pymes, que representan uno de los pilares del empleo en la provincia y en el país.