La provincia de Santa Fe acumuló un déficit fiscal significativo durante los primeros cinco meses del año, alcanzando un monto que representa el 10% de sus ingresos totales en ese periodo. Mientras que la recaudación ascendió a más de $5.500.000 millones, el gasto superó los $6.100.000 millones, generando un desequilibrio financiero importante.
Este desequilibrio se explica en parte porque los ingresos crecieron a un ritmo menor que la inflación, evidenciando una caída real en la capacidad de recaudación provincial. En particular, los recursos propios aumentaron apenas a la par del índice general de precios, mientras que la dependencia de fondos nacionales sigue siendo alta, con la coparticipación representando casi dos tercios del total recaudado.
El impuesto sobre los Ingresos Brutos se mantuvo como la principal fuente de recursos internos, registrando un incremento exacto a la inflación, pero la recaudación vinculada al consumo, que incluye el IVA coparticipado, mostró un crecimiento insuficiente para compensar la pérdida de poder adquisitivo real. Los fondos provenientes de impuestos nacionales crecieron por debajo del índice de precios, preocupando por el impacto en la financiación provincial.
En paralelo, el gasto total sufrió un aumento mucho más acelerado que el de los ingresos y que la inflación misma. El análisis del gasto corriente revela que casi el 40% se destinó a remuneraciones, las cuales crecieron cerca de 48%, superando ampliamente el incremento general de precios. Asimismo, el gasto en obras públicas y adquisición de equipamiento experimentó un alza notable, con partidas como construcciones y maquinarias que escalaron casi un 72%, incrementando su peso dentro del presupuesto.
Este panorama fiscal presenta para Santa Fe un desafío para equilibrar las cuentas públicas en un contexto económico donde la recaudación real no se recupera y las presiones sobre el gasto continúan creciendo.
- Déficit acumulado de $595.000 millones a mayo, equivalente al 10% de los ingresos.
- Ingresos aumentaron un 32,3%, por debajo del índice de precios al consumidor.
- Fondos nacionales representaron el 64% del total recaudado, creciendo menos que la inflación.
- Ingresos Brutos crecieron un 33,2%, igualando la inflación, y constituyen el 84% de la recaudación propia.
- Gastos totales se incrementaron un 46,5%, con remuneraciones en alza del 48%.
- Obras públicas y equipamiento aumentaron su gasto en casi un 72%, representando un 11,5% del gasto total.