Durante junio, una familia tipo en la Ciudad de Buenos Aires requirió ingresos superiores a $1.577.000 para no estar bajo la línea de pobreza, de acuerdo con el último informe del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). Esta cifra representa un aumento mensual del 1,8% y un incremento interanual del 32,2% en comparación con junio del año anterior.

Este hogar modelo, compuesto por una pareja adulta con dos hijos pequeños y propietario de su vivienda, necesitó además al menos $858.407 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria, umbral que marca la línea de indigencia y que también mostró un alza del 1,7% en un mes y del 34,3% en doce meses.

El estudio no solo releva la Canasta Básica Total y Alimentaria, sino que mide otras canastas de consumo que permiten evaluar distintos niveles de acceso a bienes y servicios. La Canasta Total para esta familia tipo propietaria alcanzó los $1.994.870, mientras que la Canasta Alimentaria llegó a $941.770 en junio. Según la metodología de IDECBA, los hogares con ingresos entre $1.577.314 y $1.994.870 se consideran no pobres vulnerables, y aquellos con ingresos entre $1.994.870 y $2.493.587 integran el grupo del sector medio frágil.

El informe también analiza otras configuraciones familiares. Por ejemplo, un adulto que vive solo necesitó ingresos de $790.446 para no caer en la pobreza y $433.425 para superar la indigencia. Una pareja joven propietaria de su vivienda requería al menos $573.275 para superar la línea de pobreza y $281.445 para el umbral de indigencia.

El IDECBA elabora estos indicadores mensualmente tomando como base el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA). Las líneas de pobreza e indigencia establecen así cuánto debe ganar un hogar para mantener un nivel de vida básico compatible con los estándares de la capital argentina, medido a través del acceso a un conjunto mínimo de bienes y servicios.