Valeria Archimó expuso públicamente detalles sobre el romance clandestino de Adabel Guerrero y relató el papel que ella misma tuvo en el encuentro entre ambos. Según lo revelado, Archimó fue quien presentó a Guerrero con su amante, facilitando así el comienzo de la relación que se mantenía en secreto.
La historia surgió cuando Archimó decidió contar cómo fue que Guerrero llegó a conocer a la otra persona involucrada. Los detalles de este encuentro, mediado por Archimó, pusieron en evidencia la conexión previa que existía entre todas las partes y la forma en que la relación secreta logró desarrollarse.
El relato de Archimó aportó una perspectiva interna sobre los movimientos que precedieron a la revelación pública del romance. Su testimonio mostró cómo el encuentro inicial fue gestado y ejecutado, dejando al descubierto la trama que rodeaba a Guerrero y su amante.