Durante la undécima edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas, Daniel Hendler puso en discusión los desafíos que enfrenta la distribución audiovisual en la región andina, poniendo en jaque las actuales cuotas de pantalla que buscan proteger el cine local. Para el actor y director, esas medidas no bastan para preservar la identidad cultural ni para que las producciones independientes se mantengan en la cartelera frente al dominio de los grandes estudios comerciales.
En una entrevista pública que formó parte del espacio «Diálogo de Altura», Hendler indicó que, pese a las políticas vigentes, los llamados “tanques” comerciales siguen imponiéndose y limitan el acceso a un cine diverso. Por eso, destacó que los festivales provinciales funcionan como vitrinas indispensables, capaces de romper el aislamiento que sufren muchas producciones regionales, ofreciéndoles un escenario que de otro modo no tendrían para llegar a las audiencias locales.
El realizador también repasó la trayectoria de la industria audiovisual uruguaya, que ha mostrado un crecimiento consolidado con reconocimiento internacional, augurando un futuro prometedor para el cine nacional dentro y fuera de la región.
Sobre su experiencia como cineasta independiente, Hendler compartió una visión pragmática: su estrategia consiste en adaptar la creatividad a los recursos disponibles, ajustando los proyectos a presupuestos reales sin perder el espíritu artístico. Esta mirada refleja una realidad común en el cine independiente, donde la limitación de financiamiento demanda flexibilidad y compromiso.
Además, el Festival de Cine de las Alturas reafirma así su rol más allá de la exhibición: se convierte en un espacio de debate político y cultural fundamental para repensar la industria audiovisual en el altiplano, facilitando el acceso y la visibilidad que el circuito comercial no logra garantizar.