“El gato montés”, obra de Manuel Penella, se presenta en el Teatro de la Zarzuela como una auténtica ópera, a diferencia de lo que muchos creen, pues toda su partitura está cantada sin diálogos. Esta pieza pertenece al verismo temprano del siglo XX, fusionado con elementos típicos de la música española, donde destacan figuras como toreros, bandoleros y gitanos que enriquecen el carácter nacional de la obra.
La dirección musical corre a cargo de José Miguel Pérez Sierra, director titular del Teatro de la Zarzuela, quien debuta en esta ópera. Pérez Sierra cuenta con experiencia internacional reciente, tras dirigir producciones en el Theater an der Wien y el Capitole de Toulouse. Durante algunas funciones, será reemplazado por su asistente Rafael Sánchez Araña. En el escenario musical, participan la Orquesta de la Comunidad de Madrid, el Coro del Teatro de la Zarzuela bajo la batuta de Antonio Fauró y los Pequeños Cantores de la ORCAM dirigidos por Ana González.
El montaje cuenta con dos repartos alternos, siendo los barítonos David Ollery y Borja Quiza quienes interpretan a Juanillo, el bandolero protagonista. Por su parte, el papel de Soleá será encarnado por las sopranos Mané Galoyan, una voz internacionalmente reconocida, y Miren Urbieta-Vega, soprano donostiarra consolidada en diversos escenarios españoles.
La producción escénica es una nueva propuesta firmada por el director alemán Christof Loy, reconocido a nivel mundial y habitual en proyectos de zarzuela en los últimos años. Loy ha llevado recientemente a escena obras en importantes teatros europeos y se caracteriza por su aproximación contemporánea y profunda a géneros clásicos. Aún no se han revelado detalles de la puesta en escena, que se espera aporte una lectura fresca a esta obra emblemática del repertorio español.