La noche del reality show Gran Hermano dejó dos momentos inesperados que marcaron la jornada. Sol fue expulsada del programa en circunstancias que generaron revuelo entre el público y los competidores dentro de la casa. El acontecimiento se desarrolló de manera tumultuosa, con tensiones que se acumularon hasta el punto de llevar a la producción a tomar la decisión de su eliminación.

Lo que nadie vio venir fue el regreso al juego de una exjugadora que había dejado la competencia con anterioridad. La participante ingresó nuevamente a la casa utilizando un Golden Ticket, un mecanismo que permite el retorno de excompetidores bajo circunstancias especiales. Su reaparición sorprendió tanto a los televidentes como a los actuales habitantes de la vivienda.

La combinación de ambos eventos —la salida de Sol y el regreso inesperado de otra exparticipante— transformó la noche en una de las más agitadas de la temporada, moviendo dinámicas establecidas y abriendo nuevas variables dentro de la competencia.