Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, desestimó este viernes la relevancia de un documento que fue filtrado y que sugería un posible cambio en la posición estadounidense sobre Malvinas. En declaraciones públicas, Rubio caracterizó el correo como un mensaje sin mayor trascendencia.

El funcionario estadounidense afirmó que se trataba simplemente de correspondencia interna y no reflejaba ninguna modificación en la política exterior de Washington. Su intervención buscó bajar la tensión generada por la circulación del documento en medios de comunicación.

La filtración había generado especulación sobre un potencial reposicionamiento estadounidense respecto a la cuestión de Malvinas, un tema sensible en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Argentina. Sin embargo, las declaraciones de Rubio apuntaron a descartar que el correo tuviera implicaciones políticas de mayor envergadura.