Un joven fotógrafo suizo de 20 años capturó la imagen ganadora del concurso anual organizado por la Sociedad Alemana de Fotografía de Naturaleza (GDT), uno de los eventos más reconocidos en su ámbito a nivel mundial. La foto muestra a una liebre de montaña casi imperceptible, camuflada en la nieve de los Alpes suizos, lo que destaca tanto por su calidad estética como por una preocupación ambiental latente.
La liebre alpina retratada cambia el color de su pelaje según la estación: blanco en invierno para confundirse con la nieve y tonos marrones y grises en verano. Sin embargo, el calentamiento global está modificando los ciclos de nevadas, provocando que su camuflaje pierda eficacia cuando la nieve desaparece antes y las liebres mantienen el pelaje blanco. Esto las deja vulnerables a depredadores y pone en riesgo su supervivencia en Europa y otras regiones como Noruega, Escocia y América del Norte.
El autor de la fotografía explicó que sorprendía la capacidad de este animal para sobrevivir meses en un entorno tan hostil, entre roca, hielo y nieve. Utilizó una técnica de exposición prolongada y movimiento intencional de cámara para reforzar la sensación de fusión total entre la liebre y el blanco paisaje alpino. La imagen llamó la atención no solo por su belleza, sino también por el mensaje ecológico que transmite sobre las amenazas que enfrentan estas especies debido al cambio climático.
La edición 2026 del concurso recibió cerca de 9.000 fotografías de 546 fotógrafos provenientes de 15 países, demostrando la diversidad y riqueza de vida silvestre en distintas latitudes. Además de la imagen ganadora, se destacaron otras capturas impresionantes, entre ellas ecosistemas nublados con grullas en vuelo o paisajes volcánicos, que retrataron la compleja relación entre fauna y entorno natural.
Este certamen visibiliza desafíos actuales relacionados con la biodiversidad, al tiempo que celebra la creatividad y técnica de los fotógrafos de naturaleza. En el caso de la liebre alpina, estudios científicos ya alertan sobre la pérdida continua de su hábitat, con estimaciones que sugieren una reducción considerable si las condiciones climáticas extremas persisten en las próximas décadas.