Marcela Baños aclaró el motivo del distanciamiento con Marixa Balli, un conflicto que lleva más de dos décadas y que resurgió tras declaraciones recientes de la cantante tropical. Según Baños, el origen del enfrentamiento está vinculado a su progresión profesional, al pasar de ser bailarina bajo la dirección de Balli a ocupar el rol de conductora en Pasión de Sábado.
En una entrevista con el programa Intrusos, Baños afirmó que Marixa nunca aceptó su ascenso y que esta situación provocó que cortara toda comunicación con ella. Recordó un episodio de 2012, cuando intentó hablar directamente con Balli sobre su enojo; aquella respondió que le costaba superar la transformación de Baños dentro del ambiente de la música tropical, especialmente porque en privado Baños criticaba ese mismo entorno.
Marixa Balli, por su parte, se defendió de las acusaciones y negó tener interés en alimentar el conflicto. En declaraciones anteriores, manifestó cansancio por quienes intentan aprovecharse de su fama y rechazó hablar sobre Baños, llegando a preguntar irónicamente “¿Quién es Marcela?”. Aseguró además que le envidian su presente, despejando cualquier vínculo con disputas pasadas.
Marcela, en cambio, detalló que siempre fue vista como la “cheta de la cumbia” y que esperaba una mejor recepción de parte de Balli cuando empezó a ganar protagonismo. Resaltó que se mantiene en buen vínculo con otras personas relacionadas con el ambiente tropical y que el problema es exclusivamente con su ex jefa y colega.
Este desencuentro ejemplifica las rivalidades dentro de la escena tropical argentina, donde las tensiones personales suelen reflejarse en el plano profesional. Marcela Baños aseguró que el rechazo de Marixa hacia su crecimiento fue el detonante de su ruptura definitiva, tema que volvió a salir a la luz tras los recientes cruces públicos entre ambas.