Alemania pondrá en marcha un ambicioso programa de defensa civil que contempla una inversión adicional de 10.000 millones de euros hasta 2029 para mejorar su capacidad de respuesta ante posibles ataques y catástrofes. El proyecto incluye la modernización de refugios antiaéreos obsoletos, la expansión de sistemas de alerta y la ampliación de recursos médicos para atender emergencias masivas.
El plan fue promovido tras la invasión rusa a Ucrania en 2022 y forma parte de una política más amplia que busca fortalecer tanto la defensa militar como la protección civil. Entre las medidas que contempla el programa está la incorporación de aproximadamente mil vehículos especializados para situaciones de crisis y la adquisición de 110.000 camas portátiles para emergencias y evacuaciones.
Una de las prioridades del gobierno es recuperar y actualizar las infraestructuras de protección civil que quedaron descuidadas desde el fin de la Guerra Fría. Actualmente, Alemania dispone de apenas 579 refugios públicos que pueden albergar cerca de 480.000 personas, muchos de los cuales presentan un estado de conservación deficiente y tecnología obsoleta.
El financiamiento de esta estrategia será posible gracias a una flexibilización legal que excluye estos gastos de los estrictos límites de endeudamiento público, permitiendo destinar fondos significativos a defensa civil sin afectar la estabilidad fiscal.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, enfatizó la importancia de avanzar simultáneamente en la mejora de la defensa militar y la protección civil, señalando que los riesgos no solo provienen de un conflicto convencional, sino también de amenazas híbridas como sabotajes, ataques digitales y campañas de desinformación orientadas a perjudicar infraestructuras esenciales como las redes eléctricas y de telecomunicaciones.
Por su parte, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, confirmó el monto asignado a este programa en una entrevista reciente, destacando la necesidad de adaptarse a los nuevos escenarios de seguridad planteados en Europa tras la guerra en Ucrania. Varios países de la región han empezado a revisar sus sistemas de protección civil para enfrentar estas amenazas de forma integral.