Un atentado con explosivos en un tren que trasladaba a personal militar y sus familiares en la provincia pakistaní de Baluchistán provocó la muerte de al menos 24 personas e hirió a más de 50, incluyendo varios soldados. El tren viajaba desde Quetta hacia Peshawar, al noroeste del país, cuando un coche cargado con explosivos impactó uno de los vagones, generando una potente explosión.

El hecho ocurrió en una zona fronteriza con Irán, en medio de una escalada de violencia en la región. Imágenes del lugar mostraron un vagón destruido y volcado, mientras rescatistas y civiles trataban de auxiliar a los sobrevivientes y trasladaban heridos cubiertos de sangre. La onda detonante también derribó ventanas del tren y dañó vehículos en las cercanías.

Las autoridades confirmaron que el artefacto explosivo pesaba alrededor de 35 kilos y que el viaje se realizaba en el marco de la celebración de la Fiesta del Sacrificio, una fecha significativa para la comunidad musulmana. El ataque se atribuye al Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), un grupo separatista activo en la zona que ha intensificado sus acciones contra objetivos militares, civiles y empresariales en la región. Esta organización está considerada terrorista por Estados Unidos.

Baluchistán es la provincia más extensa y una de las más pobres de Pakistán, donde la tensión y los enfrentamientos entre fuerzas estatales y grupos insurgentes se han incrementado en los últimos tiempos. El primer ministro pakistaní condenó el atentado y afirmó que tales actos no disminuirán la resistencia y la unidad del pueblo pakistani.