Estados Unidos iniciará el despliegue de un escuadrón de submarinos nucleares en un puerto estratégico de la costa oeste australiana, cerca de Perth, como parte de un acuerdo trilateral de defensa con Australia y Reino Unido conocido como AUKUS.
Este movimiento implicará la presencia conjunta de personal estadounidense, australiano y británico que supervisará y operará las embarcaciones, mientras las fuerzas estadounidenses también entrenarán a Australia para que pueda manejar de forma independiente submarinos de propulsión nuclear en el futuro.
AUKUS autoriza a Australia a adquirir tres submarinos fabricados en Estados Unidos usados y a desarrollar una nueva clase de submarinos nucleares. Según lo acordado, cuatro submarinos rotarán operando desde puertos en la costa oeste australiana bajo mando estadounidense, lo que permitirá reforzar la capacidad estratégica aliada en la región del Mar de China Meridional.
La ubicación de la base submarina es clave para que Washington mantenga su influencia en una zona geopolíticamente sensible, donde se disputan rutas marítimas y presencia militar. Sin embargo, el plan enfrenta críticas debido a los retrasos en la producción de submarinos en Estados Unidos y Reino Unido, lo que genera dudas sobre si Australia podrá incorporar todas las unidades previstas para el año 2040.
Hasta el momento, no se detallaron los tiempos exactos ni el número total de submarinos que se desplegarán inicialmente, pero se confirmó que las operaciones comenzarán en breve, fortaleciendo así la alianza estratégica entre los tres países y su capacidad en la región Indo-Pacífico.