Estados Unidos e Irán acordaron poner fin de manera inmediata a los conflictos bélicos que afectan varias regiones de Medio Oriente, incluido el Líbano, según informó un mediador paquistaní involucrado en las negociaciones. Este compromiso busca restablecer la estabilidad en una zona marcada por años de enfrentamientos y tensiones geopolíticas.
En simultáneo, el presidente estadounidense confirmó el fin del bloqueo naval en el estratégico Estrecho de Ormuz, paso vital para el comercio mundial de hidrocarburos, lo que permitirá que los barcos vuelvan a transitar libremente y que el flujo de petróleo se normalice. Esta medida provocó una baja inmediata en los precios internacionales del crudo, que habían sufrido aumentos tras el inicio del conflicto. La reapertura está condicionada a la firma de un acuerdo para la remoción de minas en la zona, previsto para realizarse en pocos días.
El pacto contempla además la apertura de una ronda de negociaciones en un plazo de dos meses, con la intención de cerrar un acuerdo definitivo. Entre los temas a tratar se encuentran el levantamiento de sanciones económicas, el programa nuclear iraní, y la recuperación económica y social del país. También se establecerá un mecanismo de seguimiento para garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.
Una versión difundida por medios iraníes menciona la liberación de miles de millones de dólares en activos congelados de Irán durante el periodo de negociación, parte de los cuales se liberarían antes del inicio formal del diálogo. La firma oficial del memorando de entendimiento está programada para celebrarse en Ginebra, con la presencia del primer ministro paquistaní, principal mediador, y la posible participación de altos representantes estadounidenses, entre ellos el presidente.