El grupo hutí de Yemen manifestó públicamente su respaldo a los recientes ataques con misiles lanzados por Irán contra objetivos en Israel, calificando la acción como una respuesta legítima a las agresiones israelíes en el sur de Beirut. Estos episodios forman parte de una dinámica de tensión que involucra a varios actores regionales asociados al llamado «eje de resistencia».

Según un comunicado difundido por Al-Masirah, medio vinculado a los hutíes, la operación iraní reafirma la unidad del «eje de resistencia» y desafía la impunidad que atribuyen a Israel. A su vez, el grupo advirtió a Israel sobre las consecuencias de cualquier escalada, afirmando que la coordinación entre estas fuerzas permanece activa y constante ante los acontecimientos recientes.

La ofensiva iraní incluyó ataques con misiles balísticos contra la base aérea Ramat David en territorio israelí, en represalia por lo que iraníes calificaron como «crímenes» cometidos por Israel en el Líbano. El ejército israelí interceptó las amenazas aéreas y activó sirenas en el norte del país, aunque no reportó daños ni víctimas inmediatas.

El Jefe de Estado Mayor israelí prometió una respuesta firme a futuras agresiones, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán justificó los ataques como parte del derecho legítimo a la autodefensa frente a las acciones israelíes en la región y las violaciones del alto el fuego vigente desde abril.

Ante la escalada, Israel impuso nuevas medidas de defensa civil, incluida la restricción de reuniones masivas en espacios abiertos, como precaución ante posibles ataques adicionales. Por su parte, las autoridades militares israelíes calificaron el lanzamiento de misiles iraníes como un error grave, reiterando que están preparados para enfrentar cualquier otra amenaza.