Emmanuel Macron se refirió públicamente a un intercambio humorístico entre el rey Carlos III y Donald Trump, expresando su aprobación sobre la forma en que el monarca británico habría manejado la situación. Según el presidente francés, la actitud del rey constituyó un gesto de elegancia.

Macron comentó que lo que hizo Carlos III "sería elegante", en referencia a la broma dirigida al expresidente y actual candidato estadounidense. El mandatario francés no proporcionó mayores detalles sobre el contenido específico del intercambio, pero su valoración sugiere que aprobaba el tono y la manera en que el monarca se había expresado.

El comentario de Macron refleja una perspectiva sobre los encuentros diplomáticos y cómo los líderes manejan situaciones de tensión o desacuerdo a través del humor. La observación del presidente francés se alinea con una tradición de diplomacia que recurre a la ironía como herramienta para aliviar momentos potencialmente incómodos en encuentros de alto nivel.