Un operativo que organiza la espera de más de 400 camiones se lleva adelante en Cutral Co y Plaza Huincul, debido a la apertura restringida del paso internacional Pino Hachado. Desde hace días, los vehículos de carga generan filas que se mantienen estacionadas hasta recibir autorización para continuar su ruta hacia Chile.

La apertura del paso se realiza por períodos limitados, con un cupo diario de 50 camiones permitidos para avanzar, entre los cuales se priorizan las cargas peligrosas. Esta regulación se implementa en colaboración entre la Policía, Protección Civil y las autoridades locales, quienes controlan el ingreso y salida para evitar aglomeraciones y mantener la circulación ordenada.

En Cutral Co, el predio próximo a la Ruta 22, cercano al parque solar, fue acondicionado para que se estacionen los camiones, con prioridad para aquellos que transportan cargas que representan riesgos. Por su parte, Plaza Huincul habilitó un extenso terreno ferroviario en Pasaje Velo para recibir a los transportistas que llegan por la Ruta 22 desde Senillosa y también desde la Ruta Provincial 17, provenientes de Añelo.

En ambos espacios se brindan servicios básicos para los choferes. Se instalaron baños químicos y duchas, además de un punto de atención sanitaria a cargo del SIEN en Cutral Co, donde se pueden asistir emergencias médicas y derivar casos más complejos al hospital local. También hay puestos con alimentos y provisiones disponibles, situados cerca de comercios en la Ruta 22.

Los representantes del sindicato Camioneros acompañan a los conductores para brindar respaldo y asistencia ante las necesidades que surgen durante la larga espera. Además, la comunidad local colabora apoyando con donaciones como pan casero, tortas fritas y comidas preparadas por empresarios del sector hotelero para aliviar la situación de los transportistas.

El sistema de espera tiene una coordinación estrecha: desde Las Lajas se comunica la cantidad de camiones autorizados para pasar, y desde Zapala y Cutral Co se organiza el avance controlado hasta cruzar el paso fronterizo. De esta forma, se evita que la cola se desborde y se mantiene un método para saber cuál es el último camión en la fila antes de que se habilite la circulación.