El gobierno de Estados Unidos informó que un helicóptero militar AH-64 Apache fue derribado por fuerzas iraníes mientras realizaba una patrulla en el estrecho de Ormuz, una zona de alta tensión estratégica para el tránsito marítimo. Los dos pilotos a bordo sobrevivieron y fueron rescatados cerca de la costa de Omán, según confirmó el Comando Central estadounidense (Centcom).
El presidente Donald Trump declaró que, a pesar de que no hubo víctimas, el ataque constituye una agresión que exige una respuesta por parte de Estados Unidos. El mandatario subrayó que acaba de ser notificado sobre el incidente y aseguró que su país actuará en consecuencia para proteger sus intereses y personal en la región.
Este hecho se suma a una escalada de confrontaciones en el Golfo Pérsico, donde el ejército estadounidense también disparó contra un buque petrolero que intentó violar un bloqueo impuesto desde abril contra embarcaciones con destino a puertos iraníes. La creciente tensión se produce en un contexto de recientes enfrentamientos entre Irán e Israel, lo que llevó a Trump a solicitar el cese inmediato de los ataques de ambas partes.
En medio de estas crisis, el presidente estadounidense señaló la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán en los próximos días, aunque reconoció la incertidumbre dada la reiteración de plazos sin resultados definitivos en las negociaciones.