Donald Trump frenó en las últimas horas el ataque militar que Estados Unidos había planificado contra Irán, tras anunciar un acuerdo preliminar que involucra a múltiples países de la región para poner fin al conflicto en Medio Oriente. El mandatario comunicó la suspensión de la ofensiva mediante su red social, destacando que el entendimiento ya cuenta con la aprobación en gran detalle de las partes involucradas.
Entre los países que habrían dado su visto bueno se encuentran Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania y Egipto. Sin embargo, Irán no fue mencionado explícitamente en la lista de aprobaciones, lo que refleja una situación aún incierta y sujeta a negociaciones finales. Trump aclaró que el bloqueo naval sobre Irán seguirá vigente hasta la firma formal del acuerdo, cuyo lugar y fecha se revelarán próximamente.
Este giro inesperado supone un cambio radical respecto a las primeras declaraciones del día, cuando el presidente norteamericano había advertido sobre un ataque «muy fuerte» contra objetivos iraníes, incluso sugiriendo la posibilidad de tomar control de instalaciones petroleras en Irán, al estilo de acciones recientes en Venezuela. La nueva postura responde a un fuerte proceso de negociación impulsado por Qatar y otras naciones de la región.
Las conversaciones habrían avanzado hacia un borrador que incluye la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, un plan de desescalada militar y la reanudación de diálogos sobre el programa nuclear iraní. Pese a los avances, fuentes iraníes mantienen una posición cautelosa y resaltan que aún quedan diferencias importantes que resolver para concretar un acuerdo definitivo.
El anuncio de Trump generó una reacción inmediata en los mercados globales: las bolsas estadounidenses subieron con fuerza y el precio del petróleo cayó ante la expectativa de un menor riesgo geopolítico. No obstante, expertos internacionales advierten que la estabilidad sigue siendo frágil y que cualquier incidente podría reavivar la tensión y la violencia en la zona.