El Estado argentino avanza en la compra de helicópteros de combate y transporte modelo UH-60L Black Hawk, con el objetivo de incorporar dos unidades antes de que finalice el año y alcanzar una dotación de al menos diez dentro de un plazo de doce meses. Esta decisión muestra una estrategia clara para modernizar y fortalecer las capacidades operativas de la Fuerza Aérea y el Ejército.
Las negociaciones están lideradas por los ministerios de Defensa y representantes del Ejército Argentino, quienes apuntan a adquirir la versión «Lima» de estos helicópteros, que ofrece mejoras tecnológicas respecto a modelos anteriores. Se prevé que estas aeronaves tengan múltiples funcionalidades, desde operaciones de combate directo hasta tareas de evacuación médica y apoyo en misiones especiales.
Entre los usos previstos destacan también funciones de guerra electrónica, búsqueda y rescate, y soporte logístico. Para maximizar su efectividad, el Gobierno planea equipar estas unidades con armamento adicional y asegurar una formación adecuada para las tripulaciones, lo que permitirá un despliegue más completo en diversas situaciones operativas.
El costo estimado por cada helicóptero supera los dos millones de dólares. El modelo que Argentina pretende adquirir forma parte de un lote retirado por la Armada de Estados Unidos, al que se le aplicará una actualización tecnológica preliminar a cargo de la empresa Elbit Systems antes de su entrega. Esta mejora incluirá sistemas modernos para adaptar las aeronaves a las necesidades actuales del país.
Esta iniciativa se suma a la reciente compra anticipada de cazas F-16, evidenciando una política de renovación acelerada del equipamiento militar. El Gobierno busca con estas adquisiciones revertir el deterioro de sus recursos defensivos y contar con una capacidad de respuesta más versátil ante diferentes amenazas y exigencias operativas.