Argentina busca potenciar su industria de biocombustibles como una vía para diversificar su matriz energética y disminuir la importación de combustibles fósiles, una línea de trabajo que contó con respaldo en la reciente reunión conjunta de las comisiones de Pequeñas y Medianas Empresas y de Comercio de la Cámara de Diputados de la Nación.

En el encuentro participaron representantes de empresas y entidades vinculadas con la producción y comercialización de biocombustibles, quienes expusieron la situación actual de la industria y las necesidades para su desarrollo pleno. Pablo Farías, legislador santafesino y presidente de la comisión de Pymes, impulsa un proyecto para aumentar de manera gradual el porcentaje obligatorio de corte de biocombustibles en combustibles convencionales, con el objetivo de fortalecer las economías regionales y protegerse frente a las fluctuaciones internacionales del precio del petróleo.

Farías destacó la importancia de que Argentina aproveche su capacidad para producir biocombustibles y combustibles alternativos, lo que permitiría no solo abastecer el mercado interno, sino también exportar y dejar de importar grandes volúmenes de combustibles fósiles con altos costos. En ese sentido, señaló que es clave garantizar previsibilidad para todos los sectores productores, desde pequeñas y medianas empresas hasta grandes compañías.

El proyecto, apoyado también por otros legisladores, busca incluir a todos los actores de la industria para que ninguno quede excluido en el proceso de desarrollo y crecimiento. Farías mencionó la necesidad de atender tanto a industrias integradas como a pequeñas y medianas empresas del interior del país que aún no cuentan con plantas propias para el procesamiento de materias primas.

Durante la reunión, que fue calificada como productiva, se evidenció la diversidad de intereses y visiones dentro del sector, aspecto que será clave a la hora de diseñar una nueva legislación adecuada a las realidades actuales del mercado energético.

Propuestas concretas incluyen:

  • Incrementar el porcentaje obligatorio de biocombustibles en naftas y gasoil.
  • Brindar estabilidad y previsibilidad a los productores de todos los tamaños.
  • Fomentar la producción local para reducir la dependencia de importaciones.
  • Promover el desarrollo industrial en el interior del país, especialmente de pymes.

El avance en esta normativa busca posicionar a Argentina como un actor relevante en el mercado mundial de energías renovables, en un contexto global donde la transición energética toma mayor protagonismo.