Un episodio de violencia sacudió el centro cívico de Berisso cuando un hombre lanzó una bomba molotov contra la fachada del Honorable Concejo Deliberante. El artefacto incendiario impactó contra un mástil ubicado en la entrada, evitando así daños mayores y heridos entre el personal que ya cumplía funciones dentro del edificio.

El atacante fue detenido tras una breve persecución en vehículo que culminó con el vuelco del automóvil en una zanja. Identificado como Daniel Agustín Alonso, de 33 años y vecino de Berisso, el agresor previamente había irrumpido frente al edificio gritando amenazas y expresando un reclamo por la reducción de planes sociales, un motivo que escaló rápidamente hacia la violencia física.

La reacción rápida de las fuerzas de seguridad, en colaboración con el Centro Operativo de Monitoreo y la Comisaría Primera, permitió activar un operativo cerrojo en varios puntos de la ciudad. Este despliegue terminó con la captura de Alonso en una zona próxima donde se desarrolló la persecución. El incidente reflejó no solo una falla en la respuesta social a la problemática de quienes dependen de asistencias estatales, sino también las complicaciones vinculadas a la salud mental de los protagonistas de episodios de violencia.

El mástil de hierro que recibió el impacto del artefacto funcionó como un escudo fortuito, impidiendo que el combustible alcanzara las ventanas o el interior del Concejo, lo que pudo haber derivado en un incendio estructural con consecuencias graves. La gestión inmediata del personal dentro del edificio contribuyó a controlar la situación sin mayores consecuencias materiales o humanas.

Este ataque reaviva el debate sobre el rol de los planes sociales en contextos de crisis y los desafíos que enfrentan las instituciones públicas para garantizar la seguridad sin perder de vista las complejidades sociales y de salud mental que atraviesan algunos sectores de la población. Además, pone de manifiesto la tensión existente entre la protesta social y el mantenimiento del orden democrático.