Un ataque con misiles y drones de gran escala afectó a Kiev y sus alrededores, dejando un saldo de al menos 21 fallecidos y daños estructurales significativos en edificios residenciales, poco antes del inicio de una cumbre crucial de la OTAN. El bombardeo causó la destrucción parcial de un bloque de apartamentos, con sus pisos superiores literalmente arrancados y divididos, generando conmoción entre los habitantes de la capital ucraniana.
Este ataque representa la segunda ofensiva consecutiva con misiles balísticos, difíciles de neutralizar con los sistemas defensivos disponibles. Las fuerzas aéreas ucranianas marcaron que Rusia lanzó 68 misiles y 351 drones contra objetivos militares e infraestructuras energéticas en distintas regiones del país. En Kiev, la onda expansiva afectó especialmente al distrito de Podilski, donde los residentes describieron escenas de vidrios rotos y múltiples impactos en la madrugada, generando alarma y destrucción.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski urgió a sus aliados internacionales a implementar decisiones firmes para aumentar el suministro de sistemas antiaéreos, en particular los misiles para los dispositivos Patriot de fabricación estadounidense, ante la insuficiencia actual para interceptar los misiles balísticos rusos. Zelenski remarcó la importancia de que Estados Unidos y los socios europeos refuercen la defensa aérea de Ucrania como medida fundamental para proteger vidas civiles y la soberanía nacional.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber realizado un «ataque masivo» contra «empresas del complejo militar-industrial» y la infraestructura energética, mientras que sus fuerzas reportaron haber derribado más de 500 drones de Ucrania durante la noche anterior. En el contexto de esta escalada, la península de Crimea también sufrió un apagón general tras un ataque a instalaciones eléctricas cerca de Sebastopol, informaron autoridades locales nombradas por Moscú.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó la urgencia de incrementar la capacidad defensiva aérea de Ucrania, tema que será central en la cumbre de la OTAN que comienza en Ankara. En este marco, está previsto que el presidente de Estados Unidos mantenga una reunión con Zelenski para discutir la continuidad del apoyo militar y político, en un contexto de tensión creciente desde el inicio del conflicto en 2022.