El proceso de conteo de votos para la segunda vuelta presidencial en Perú sigue desarrollándose de manera pausada, con expectativas de que tome varios días para concluir. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) instó a los ciudadanos y a los partidos políticos a mantener la serenidad y respetar la integridad del proceso, descartando cualquier irregularidad que ponga en duda los resultados.
Unas horas después del cierre de las urnas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ofreció un primer reporte inicial pero sin detalles precisos, aludiendo a un conteo paulatino que se irá actualizando en el transcurso de los próximos días. Los primeros datos no oficiales de encuestadoras privadas indican una disputa muy cerrada entre la candidata conservadora Keiko Fujimori y el progresista Roberto Sánchez, con una diferencia mínima que refleja un empate técnico.
El enfrentamiento electoral marcó un escenario de alta apatía en el electorado, derivado en parte por la indiferencia hacia ambos candidatos, pues más del 70% del padrón no los apoyó en la primera vuelta. La campaña de Fujimori se centró en fortalecer la seguridad frente a la delincuencia, mientras que Sánchez propuso incentivar la inversión internacional y renegociar contratos de recursos naturales como el gas y minerales, en busca de un mayor control estatal.
Desde la vereda política, el principal partido de Fujimori enfatizó la defensa activa del voto, mientras que Sánchez señaló una posible subrepresentación inicial de sus seguidores en los sondeos, confiando en que el conteo final corregirá ese sesgo. Su actividad previa a la elección incluyó una visita al expresidente Pedro Castillo, actualmente encarcelado.
La agencia Fitch Ratings advirtió que, independientemente de quién resulte ganador, el próximo gobierno enfrentará dificultades para implementar reformas debido a la fragmentación del Congreso bicameral, donde ninguna fuerza política posee mayoría absoluta.
El nuevo mandatario asumirá el Poder Ejecutivo el 28 de julio para un periodo de cinco años, en un contexto político complejo por la extrema paridad y por las tensiones existentes en la escena política nacional.