El senador Jorge Capitanich cuestionó duramente las afirmaciones realizadas por Javier Milei, quien sostuvo que Argentina solo produce dulce de leche y biromes. Para Capitanich, esta visión simplista es errónea y no refleja la complejidad y diversidad del entramado productivo nacional, que incluye desde alimentos hasta industrias metalúrgicas y químicas.

Durante una entrevista, destacó que la matriz industrial argentina se consolidó a lo largo de diversos períodos históricos. Recordó la evolución desde los talleres artesanales iniciales hasta la consolidación de la industrialización por sustitución de importaciones y citó como hitos los años de mayor crecimiento del Producto Bruto Industrial bajo los gobiernos de Juan Domingo Perón y Cristina Kirchner. En esos momentos, afirmó, se dio una distribución más equitativa de los ingresos entre trabajadores y empresarios.

Asimismo, Capitanich acusó a la última dictadura militar de iniciar el proceso de desindustrialización que afectó al país y advirtió que este efecto se profundizó durante la gestión de Mauricio Macri y ahora con Milei. En su diagnóstico señaló el avance de una «economía dual y meramente extractivista», caracterizada por la concentración del ingreso, la exclusión social y la destrucción del empleo formal. La precarización laboral crece y el salario pierde poder adquisitivo, lo cual afecta directamente a miles de familias.

El legislador también cuestionó la política económica del actual gobierno liberal en cuanto a salarios, tipo de cambio, tasas de interés y tarifas, que, según su análisis, favorecen a los sectores concentados en perjuicio de la mayoría. Puso especial énfasis en la situación de las pymes, muchas de las cuales cierran sus puertas, provocando la pérdida de puestos de trabajo que ya supera las 360.000 bajas.

En cuanto a la inversión extranjera directa, Capitanich repasó que durante las administraciones de Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández ingresaron entre 50.000 y 60.000 millones de dólares, mientras que bajo el gobierno de Milei se observa una salida neta de aproximadamente 1.300 millones y la partida de alrededor de 30 empresas. Este dato, para él, refleja la dificultad del actual modelo para atraer capitales y sostener el desarrollo productivo.