La provincia de Río Negro implementó una legislación que exige a quienes conduzcan bajo efectos de alcohol o estupefacientes y generen siniestros viales, cubrir los gastos médicos y asistenciales que el sistema público de salud haya afrontado. Esta medida busca que el Estado recupere recursos en casos donde las obras sociales o aseguradoras no asuman esos costos.
Además de los casos relacionados con alcohol y drogas, la ley incluye otras conductas graves como cruzar semáforos en rojo, exceder los límites de velocidad, conducir de forma temeraria o hacerlo sin licencia habilitante o con el carnet vencido. En tales situaciones, los responsables deberán responder económicamente por la atención médica propia y de las víctimas involucradas, siempre que no exista otra cobertura.
El Ministerio de Salud de Río Negro quedó encargado de determinar los montos a cobrar, basándose en un nomenclador oficial o facturas emitidas por prestadores privados. También deberá reglamentar los procedimientos y plazos para que los conductores puedan realizar un pago voluntario, evitando así procesos más complejos.
Si el responsable no cumple con el pago dentro del plazo establecido, la cartera sanitaria podrá emitir un certificado de deuda con valor ejecutivo, lo que habilita iniciar un cobro judicial a través de la Fiscalía de Estado, siguiendo los procedimientos del Código Procesal Administrativo y el Código Fiscal provincial.
La norma prevé además que quienes hayan protagonizado siniestros y recibido atención en hospitales públicos deberán asistir a una capacitación obligatoria en seguridad vial.
En cuanto a los fondos recuperados, un 20% se destinará a políticas de prevención y concientización vial: la mitad irá a programas oficiales y la otra mitad a organizaciones civiles vinculadas a esta temática.
El Ministerio de Seguridad Vial de Río Negro informó que, en los últimos años, se observa una caída sostenida en la cantidad de siniestros fatales en rutas y ciudades de la provincia, lo que señala una mejora en materia de seguridad vial. Datos oficiales indican que los hechos fatalese han reducido en número y víctimas, lo que atribuyen a controles preventivos y mejores prácticas al volante.