Los colegios preuniversitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Nacional Buenos Aires y la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, se encuentran en toma indefinida en rechazo a las políticas de financiamiento aplicadas por el Gobierno nacional. Los alumnos exigen una actualización presupuestaria que asegure mejores condiciones salariales para docentes y permita el funcionamiento adecuado de estas instituciones históricamente vinculadas a la universidad pública.

Desde los centros de estudiantes explicaron que el recorte presupuestario afecta directamente a los salarios, que actualmente se encuentran notablemente por debajo de los cobros en colegios de la ciudad. Según Francisco Pitrola, dirigente estudiantil del Nacional Buenos Aires, los docentes de estos colegios perciben un 30% menos que sus pares de establecimientos municipales, lo que considera un ataque directo a la educación pública universitaria. Además, denuncian una posible intención gubernamental de introducir aranceles que deteriorarían aún más el acceso gratuito a la educación.

La protesta coincide con una jornada de clases públicas que se desarrolló frente al Palacio de Tribunales, organizada por gremios docentes y no docentes de la UBA, en la que se reclamó la aplicación efectiva de la ley de financiamiento universitario y una recomposición salarial que contemple las pérdidas acumuladas. La disputa también alcanza el ámbito judicial, donde la Corte Suprema analiza impugnaciones vinculadas a los montos y la actualización de los recursos destinados a las universidades públicas.

En el terreno legislativo, el oficialismo propone un nuevo proyecto para modificar el actual esquema presupuestario, condicionando las actualizaciones a la inflación sin considerar compensaciones por los recortes sufridos durante los años recientes. Esta postura profundiza el rechazo de sectores universitarios, docentes y estudiantiles, que exigen una solución integral que garantice la continuidad y calidad de la educación pública en todas sus etapas.