En la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, ubicada en el corazón del sistema carcelario de alta seguridad provincial, familiares de los internos denunciaron un aislamiento casi total y la imposibilidad de entregar alimentos a los presos del pabellón de alto perfil. Según relataron, desde hace tres semanas no se permite el ingreso de visitas y, más recientemente, tampoco las provisiones que habitualmente complementaban la alimentación diaria de los detenidos.

El servicio penitenciario habría implementado un régimen mucho más estricto para este sector, con limitaciones más duras que para el resto de la población carcelaria. Los allegados aseguran que no reciben información clara ni justificaciones sobre las medidas adoptadas, que afectan directamente la alimentación y el bienestar de los internos. La combinación de aislamiento, hacinamiento y escasez de alimentos configura un cuadro preocupante dentro del establecimiento.

Los familiares enfatizan que los paquetes con víveres que solían ingresar desde el exterior eran fundamentales para complementar las raciones oficiales del penal. Además, destacaron las condiciones de encierro prolongado y superpoblación dentro del pabellón, que agravan el impacto de las restricciones vigentes.

En este contexto, reclaman la inmediata reapertura de las visitas y la flexibilización del ingreso de provisiones. También solicitan la intervención de las autoridades provinciales para que revisen el régimen aplicado en el pabellón de alto perfil y se garantice un trato digno a los detenidos.