Los docentes de universidades nacionales paralizarán sus actividades durante una semana en reclamo por el aumento de recursos para las casas de estudios y la falta de negociación paritaria para ajustar los salarios del sector. La medida abarcará desde el martes 16 al sábado 20 de junio, lo que hará que el ciclo lectivo quede interrumpido de forma casi total, debido a que el lunes 15 es feriado y el sábado 20 también es jornada festiva.

La huelga fue decidida por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y Conadu Histórica, las dos organizaciones más representativas del gremio. Estas entidades exigen la puesta en práctica urgente de la Ley de Financiamiento Universitario y denuncian la falta de convocatoria formal para discutir salarios, que consideran un incumplimiento del Estado.

En paralelo, autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) mantuvieron reuniones con el Gobierno, donde se acercó una propuesta de incremento salarial cercana al 24% para este año, junto a una actualización de partidas presupuestarias. Sin embargo, dicha oferta no se oficializó debido a las diferencias sobre la judicialización de la Ley de Financiamiento, tema que está pendiente en la Corte Suprema de Justicia.

Tras un plenario de secretarios generales de los sindicatos de base, Conadu informó que espera una oferta formal para someterla a consulta de toda la docencia universitaria. Por lo pronto, el gremio se declaró en estado de alerta y sesión permanente para la continuidad del plan de lucha.

El sector también elevó una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la ausencia de convocatoria a la negociación salarial y por acciones que consideran restrictivas al derecho de huelga. Clara Chevalier, secretaria general de Conadu, calificó la situación de crítica y subrayó la disposición a continuar con la protesta ante la falta de respuestas oficiales.

La conjunción de esta medida con los feriados nacionales antes y después del paro provocará que en muchas facultades no se dicten clases durante la semana, impactando significativamente en el desarrollo académico. Las federaciones gremiales anunciaron además que coordinarán esfuerzos con el Frente Sindical Universitario para reforzar sus reclamos y acciones en defensa de la universidad pública.